
Sí, va a llover, lloverá muy fuerte, puedo sentirlo en mis huesos.
Se esta oscureciendo, los pajaros vuelven a sus nidos, el viento
comienza a soplar, mi cabello baila la danza del viento mientras mi
sombrero vuela, alejándose de nosotros, a un destino tan incierto,
que pronosticar es imposible.
Hace tanto frío, tengo tanto frío, mis manos no responden, antes lo
hacían porque las tomabas con fuerza, el calor jamás se iba, pero
ahora no esta, se fue para no volver.
Mis ojos no resiten abiertos, porque el viento es tan fuerte que
los golpean sin piedad, pero antes no era así. Antes tu te ponías
de espalda al viento, asi no me llegaba a los ojos, no me sentía como
ahora, pero ya no estás, te fuiste, ya no estás.
Mis labios no tienen compañeros, para caricias, cariños, para saborear,
no tienen nada ya, no como antes, cuando los tuyos se acostaban encima de ellos,
tus dientes masajeaban y tocaban los míos con tanta ternura como el
primer día, pero la ternura se esfumó, como la niebla, sin aviso. Ya
no están, ya no existen.
Puede pensarse que estoy triste, que no tengo mas esperanzas, que ya
está dicha la última palabra, que me llueve sobre mojado, que está trillado
hablar de este amor, que son lágrimas en vano, que mi sonrisa se desvaneció,
que mi corazón esta fisurado, que alma esta enferma, que te extraño...
Pero nada es así, ya fue hace mucho tiempo, estoy en busca de algo nuevo,
de otras manos que acompañen las mías, de otro cuerpo que me proteja
del vendaval, de otros labios que esten dispuestos a posarse en los míos.
Buscando algo más, porque tu más no eres, porque ya estás ido, porque
necesito este momento, porque necesito a alguien más.
Solo puedo preguntarme ... ¿Quien será?